Whisky: qué tienes que saber para disfrutar de este "regalo de Dios”

De ser una bebida de monjes escoceses hasta nuestros tiempos, el whisky se popularizó y hoy se suman entusiastas bebedores en todo el mundo y de manera creciente en nuestro país. El “regalo de Dios”, para los celtas, goza de buena salud.

Sebastián Pérez Dacuña
colaborador Especial Guarda 14

Para cualquier desprevenido, es preciso contarle que más allá de tomar un buen whisky en las rocas, esta bebida tiene sus secretos, secretos que llevan a disfrutarla de la A a la Z, y así como ocurre con todas las bebidas siempre es bueno tener un experto a mano para que nos cuente la manera más acertada de degustarlo.

De esta forma y como nos caracteriza, desde Guarda 14, recurrimos a la palabra autorizada de uno de los máximo expertos en whisky en Argentina, Hernán Padial, al frente de “Whisky en Buenos Aires” una comunidad con 15 mil seguidores en Facebook, quien además enseña a degustar esta bebida a consumidores en Argentina y el exterior y hoy está al frente de su propio bar con más de 300 etiquetas de whisky de diferentes latitudes.

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Pero, qué debemos tener cuenta a la hora de elegir un whisky para consumir. Sin duda que lo primero que tenemos que tener en cuenta es el tipo de whisky que queremos consumir según cada paladar. En ese abanico aparecen los single malt (whiskys producidos solamente con cebada malteada de una misma destilería), los single grain (destilados de diferentes granos como por ejemplo centeno, maíz, avena, trigo etc.) o los blends (son mezclas de single malt y single grain) “Estos últimos son los más conocidos de todos, y dentro de la mezcla cuanto mayor sea la cantidad de single malt mayor calidad tendrá ese destilado, explica nuestro experto consultado.  También aparecen los whiskys bourbon, destilados con un 51% como mínimo de maíz y varios más...

“Según el tipo de whisky y su país productor vamos a elegir el sabor que estamos buscando”, asegura Padial.

En nuestro país podemos encontrar un gran abanico de blends, bourbons, tennessee y single malt. Muchas empresas de bebidas ya están teniendo entre sus etiquetas whisky. 

 

Hernán "Padi" Padial.

 

Whisky para principiantes

No todo el mundo nace sabiendo, y así como pasa con el vino, y en definitiva con todas las cosas, para saber hay que indagar, estudiar o por lo menos probar. “En las catas para principiantes utilizo algún single malt suave, floral y afrutado que poniéndole un poco de agua para bajarle la graduación alcohólica cualquiera puede empezar a disfrutar esta aventura de jugar con los sentidos en búsqueda de todos los aromas y sabores que nos brinda esta bebida”, explica Padial. Para este ítem, el especialista recomienda conseguir un Glen Moray o el Glenfiddich 12 años.

 

Glenfiddich 12 años, para quienes inician.

 

En la cata de whisky se utilizan todos nuestros sentidos. Con la vista vamos a poder detectar según el color del destilado en qué tipo de barrica estuvo guardado (si es un destilado sin colorante),  en olfato empezamos a determinar las primeras sensaciones: suave o fuerte, floral, ahumado, dulce/vainilla etc... Y en boca, más precisamente en la lengua podemos terminar de descubrir todos los sabores que dicho destilado tiene. “A la lengua la podemos dividir para ayudarnos a detectar mejor esos sabores. Por ejemplo: en la punta de la lengua vamos a detectar los sabores dulces, un poquito más atrás de la punta, los salados; en los costados de la misma los agrios y atrás, en la parte más cercana a la garganta, los sabores amargos y secos”, describe Hernán.

Glen Grant, 10 años. Uno de los más destacados del mundo.

 

Tengamos en cuenta que cada aroma y sabor nos determina diferentes componentes o absorciones que tuvo este destilado mientras se producía....... por nombrar algunos, si es un destilado claro, con aroma a vainilla, dulce y floral estaríamos hablando de un producto de una zona determinada de Escocia guardado seguramente en barricas de roble americano que anteriormente fueron llenadas con bourbon.

Por el contrario, si el gusto final del destilado es seco, y su color tirando a rojizo, podemos estar ante la presencia de un whisky que fue madurado o terminado en barricas de roble europeo que contuvieron antes Jerez.

 

 

¿Se puede maridar el whisky?

Claro que sí.  Ya sabemos que el maridar una comida con una bebida es encontrar el equilibrio justo y que ninguna de las dos se sobrepase. El whisky es una de las bebidas con mayor perceptores aromáticos y gustativos. Obviamente que según qué tipo de destilado es el maridaje que se puede hacer.

Whisky y chocolate, el maridaje perfecto.

 

“El whisky es un destilado dulce, a saber: el almidón de la cebada se transforma en azucares para luego producir etanol (azucares = dulce) el agua utilizada en todo el método de elaboración viene impregnada de notas dulces, la madera donde se madura el destilado en su composición química es celulosa (glucosa = dulce), es por esto que el chocolate es el maridaje perfecto ya que cualquier consumidor con o sin experiencia pueda tener una experiencia satisfactoria. Pero por la complejidad del producto, tenemos una amplia gama de maridajes con la que se puede disfrutar”, advierte Padial.

 

 

Whisky: el popular y nacional

¿Pero es esta bebida tan popular en nuestras tierras? “No la llamaría popular acá en la Argentina, pero si una bebida que atrapa al consumidor y lo fanatiza. El whisky es una bebida con mucha historia, si hablamos del single malt solo utiliza tres ingredientes fundamentales que son el agua, la cebada y las levaduras. Esto nace en el campo y desde ahí ese grano de cebada va a ir absorbiendo aromas y sabores del agua, de la turba, del ambiente de la vegetación y de todo lo que lo rodea, como también de la madera donde por intermedio de acciones y reacciones como la de la oxidación va terminar de formar esos preciados ésteres o sabores tan esperados”, dice Padi, como lo apodan sus seguidores y alumnos. Y agrega: “Los conocidos whiskys nacionales de acá, los que compramos en los supermercados, en realidad son whiskys de Escocia que vienen a granel y acá se embotellan. En la Argentina tenemos a La Alazana, el primer single malt nacional que realmente es un whisky que no tiene nada que envidiarle a ningún escoces o irlandés.

Se produce en una enorme chacra en Lago Puelo, donde cuentan con agua de la cordillera, turba, un clima ideal parecido al de Escocia y este año empezaron a sembrar la primera variedad de cebada especial para whisky en la Argentina, para hacer un producto 100% nacional. Ya en el año 2015 sacaron medalla de oro en una competencia en Escocia. 

Les puedo asegurar que es un producto que está hecho de forma artesanal, y de una gran calidad”, concluye este “master” en whisky.

 

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