Vivanco: El mejor museo del vino del mundo

El Museo Vivanco de la Cultura del Vino cuenta con una incomparable colección de 3500 sacacorchos, y diversas piezas que cuentan 8000 años de la historia del vino. Además obras de arte de Picasso y Miró, entre otras curiosidades.

Según la Unesco, el Museo dinastía Vivanco, en la Rioja, España, es el mejor del mundo en su especialidad.  4.000 metros cuadrados que albergan la historia del vino con obras relacionadas con la vitivinicultura desde la antigüedad pasando por Picasso, Miró, Sorolla y Genovés. Entre otras curiosidade,s el museo posee una colección de 3.500 sacacorchos expuestos. 8.000 años de historia, con miles de piezas coleccionadas por la familia Vivanco durante más de 40 años.

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En 1984 Pedro Vivanco adquiere un edificio abandonado en Briones, punto de partida de Bodega Vivanco, haciendo realidad uno de sus sueños. Tendría que esperar veinte años más para cumplir el segundo: crear un museo en el que mostrar todas las antigüedades y curiosidades relacionadas con el vino que coleccionó durante años.  Las piezas y obras están expuestas en 5 salas de exposición permanente, una sala de exposiciones temporales y, en el exterior, el Jardín de Baco, con una colección de vides que cuenta con más de 220 variedades de todo el mundo.

Sala 1: Está dedicada al estudio del origen del vino y su desarrollo a través de la historia, los diferentes tipos de suelos donde crece la vid; las diferentes variedades; los temas relacionados con su cultivo y las amenazas para su desarrollo, en forma de enfermedades y parásitos (con la filoxera de forma destacada); la vendimia y el proceso de elaboración del vino, con un espacio dedicado al nacimiento, desarrollo y funciones del laboratorio enológico.

Sala 2: Todo lo relacionado con la conservación y el transporte del vino. Cuenta con una estupenda exposición sobre la elaboración de las barricas, con detalles en las diferentes etapas del proceso y un vídeo explicativo desde su origen en el roble hasta el resultado final. 

Sala 3: La Bodega. Aquí se expone y explica todo lo necesario para elaborar un buen vino. Prensado, trasiegos, clarificados, prensados y los elementos que sirven para realizar estas labores como filtros, bombas, etc. Se destaca la colección de miniaturas de prensas de vino a lo largo de la historia de Víctor Uzqueda Mateo.

En esta sala también se encuentra un espacio de experimentación de sensaciones de la cata del vino: colores por medio de un panel retro-iluminado y multitud de muestras de aromas presentes en los vinos, bastante fieles a los reales.

Sala 4: El vino: arte y símbolo. Este es en realidad un grupo de salas con diferentes ambientes, donde se exponen restos arqueológicos y arte relacionados con el vino a lo largo de los tiempos. Incluye una magnífica colección de obras de artistas de la talla de Picasso, Miró, Sorolla, Juan Gris e incluso láminas originales de Walt Disney. Mosaicos romanos, bustos, cálices y cuadros componen una magnífica colección, con una presentación magnífica a nivel de iluminación y decorado.

Sala 5: Abrir, servir y beber. Esta sala cuenta con una impresionante colección de sacacorchos (alrededor de 3.500) en un pasillo circular de vitrinas, con su evolución desde sus comienzos en el S. XVIII y diferentes motivos. Algunos verdaderas obras de arte.

La colección está dividida en categorías, como por ejemplo: de bolsillo, figurativos, de bar, diseños actuales, sacacorchos multifunción, religiosos, de palanca, eróticos, etc. Los primeros modelos datan de finales del siglo XVIII, cuando se generaliza el uso de botellas de vidrio con tapón de corcho para la distribución del vino. Son muchos los mecanismos inventados con el propósito de extraer el corcho, así como también son numerosas las patentes creadas con el fin de registrar estas creaciones y evitar las copias. Proceden mayoritariamente de países consumidores de vino de calidad embotellado: Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, países nórdicos, etc. Suelen evidenciar peculiaridades nacionales, como el gusto por emplear una determinada materia prima: latón los ingleses, plata los franceses o cuerno los estadounidenses. Una vez que se ha abierto la botella, llega el momento de servir el vino para poder degustarlo. La colección reúne elementos de servicio desde la antigüedad clásica a comienzos del siglo XX. Metal, cerámica, vidrio son los materiales con que se han elaborado los vasos, copas, jarras, decantadores, porrones, etc. El carácter utilitario de estos objetos no está reñido con una categoría artística excepcional en muchos de ellos, en atención al cuidado y el refinamiento que exige el ritual del servicio y la degustación del vino como bebida para los dioses y los hombres, ofrenda divina y alimento del cuerpo. 

El Jardín de Baco. Finalmente, el museo cuenta con una "sala" exterior, donde se pueden observar hasta 220 variedades de uva vitis, de mesa y viníferas antiguas y actuales, una verdadera reserva genética de esta hermosa planta.

 

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