Vinos en el nombre del padre

Los vinos dedicados a los padres y fundadores de algunas de las más importantes bodegas de la Argentina.

Sebastián Pérez Dacuña
colaborador Especial Guarda 14

En esta oportunidad y teniendo como pretexto el festejo del Día del Padre en todo el país, es que desde Guarda 14 decidimos investigar en el portfolio de las bodegas y traer a primer plano aquellos vinos que se elaboraron pensando en los “padres” de algunas de las principales casas vinícolas de la Argentina. En la mayoría de los casos son vinos en homenaje a los fundadores de la bodega y en otros,  a aquellos de generaciones venideras que marcaron con su sello un cambio tanto en el rumbo de las mismas como el la impronta de quien elaboró ese vino, ya sea un hijo, un nieto o un discípulo.

Por lo general, estos exponentes vitivinícolas son vinos icónicos de las bodegas, que se establecen en rango de vinos Premium, partidas cuidadas en su elaboración y, en ocasiones, limitadas.

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El primer caso es el del vino Nicolás Catena Zapata, un verdadero ícono de esa bodega. En honor a Nicolás, tercera generación de viticultores de la familia, un silencioso revolucionario en la vitivinicultura argentina. Fue él quien delineó el camino hacia un nuevo estilo de vinificación, aunando lo aprendido en el viñedo con lo aprendido en la universidad, atreviéndose a desafiar la sabiduría convencional.

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La cosecha inaugural de este vino, de 1997, fue un corte de cabernet sauvignon y malbec, marcó un hito en la calidad de los vinos sudamericanos, al obtener el primer y segundo puesto en catas a ciegas realizadas contra grandes vinos del mundo. Su corte 2014 (73% Cabernet Sauvignon, 27% Malbec),  es un vino de profundo e intenso color violeta, su aroma remite a concentradas notas de frutos negros, chocolate amargo y licor. También se perciben complejos aromas minerales y florales, junto a notas especiadas y de hierbas frescas. En boca es un vino de gran concentración, con pronunciados sabores a frutos negros y un fuerte lado mineral. Se trata de un vino notoriamente complejo. Las uvas con que se elaboró provienen de Agrelo, Gualtallary y Altamira.

Por otra parte, en 1884 Don Miguel Escorihuela Gascón, hombre muy visionario y de gran tesón, dio origen en Mendoza a una de las empresas vitivinícolas de mayor prestigio de la República Argentina: Establecimientos Vitivinícolas Escorihuela. Desde la primera hora, su objetivo fue lograr vinos de máxima calidad. Hoy un vino lleva su nombre en honor a su trabajo y visión, se trata del vino Miguel Escorihuela Gascón, un vino elegante, con estilo y equilibrio que se destacan en dos presentaciones, un corte de malbec, cabernet sauvignon y syrah.

Es un vino que aborda el paladar con elegancia mientras fluye jugoso y franco. En medio de boca resulta frutal y fresco e imprime sabor de confituras de frutos del bosque, tonos balsámicos y tostados que definen su complejidad. Sus taninos, redondos y amables, logran buen equilibrio con su acidez tensa y cierta calidez de final de boca. Final prolongado con regusto especiado y frutal. En nariz es complejo con aromas profundos de cassis, cerezas y ciruelas negras, hierbas y especias además de tonos ahumados, clavo de olor, vainilla y cacao.  Tiene un potencial de guarda de 15 años y su última cosecha fue 2015.

De un joven viticultor para su padre, llega José Zuccardi, que se posiciona dentro de los vinos ícono de la bodega Zuccardi de Altamira. Este vino se presenta con un estilo tradicional  y que supone la evolución del vino  Zuccardi Zeta. José Zuccardi pone en valor la historia de búsqueda y superación del ingeniero  José Alberto, mentor de la proyección que tuvo la bodega familiar desde su comienzo en  Fray Luis Beltrán, Maipú, hasta su presente hoy con la Bodega Zuccardi Piedra Infinita, en el Valle de Uco. “Este vino representa la convicción y pasión de mi padre, José Zuccardi”, argumenta el propio Sebastián Zuccardi.

De un intenso rojo, José Zuccardi se muestra complejo en nariz, donde se perciben aromas a frutos negros y rojos, con sutiles notas especiadas. Con taninos firmes y maduros que dan estructura al vino. Por su parte, la acidez aporta frescura y elegancia. De final muy persistente. La  cosecha 2014 de este vino presenta una composición 95 % malbec del Paraje Altamira y un 5 % de cabernet sauvignon, de Gualtallary, Valle de Uco, Mendoza.

La bodega también le rinde un homenaje a su  fundador,  Alberto “Tito” Zuccardi, con el vino Tito Zuccardi, un gran visionario que plantó los primeros viñedos de la familia.

Desde San Juan, el ícono de la Bodega Graffigna, Santiago Graffigna, aparece como un blend de malbec, cabernet sauvignon y syrah provenientes del Valle de Pedernal. Es un vino de alta gama con un paso de 18 meses en barricas de roble de primer uso. Según cuentan en la propia bodega  es el reflejo vívido del espíritu del fundador, su constante búsqueda de excelencia y elegancia. Este verdadero ejemplar de los vinos sanjuaninos es estructurado y redondo, lleno y untuoso con un largo final en boca, con aroma intenso a frutas maduras, especias frescas y sutil vainilla. Ideal para acompañar carnes rojas asadas o estofados.

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Un clásico, aún vigente es Don Valentín Lacrado, de Bodegas y Viñedos Bianchi. Uno de los  vinos más vendidos de la Argentina en su segmento de precios, uno de los que más crecen en el mercado local y el de mayor competencia. Se trata de un vino emblemático de Bodegas Bianchi y un referente de la industria nacional. Creado en 1965 por Don Valentín Bianchi, fundador de la bodega y su hijo Enzo Bianchi, reconocido winemaker, el éxito de ventas de Don Valentín Lacrado se debe a que ha sabido respetar el gusto de la mayoría de los consumidores que buscan de un vino intenso, frutado, amplio en boca y a la vez amable, un vino que puede acompañar gran cantidad de platos. Esta plasticidad y el conocimiento del paladar local han llevado a que Don Valentín Lacrado sea un vino que se transmite de generación en generación. El lanzamiento del Don Valentín Lacrado Blanco y su línea de varietales Roble marcó el aggiornamiento de un vino referente del mercado local incorporando nuevas versiones para acompañar a sus consumidores más jóvenes y sofisticados. Ahora, la creación de su espumante Extra Brut completa el portfolio de una marca que ha sabido interpretar el gusto del consumidor a través de los años y adaptarse a los cambios de mercado sin perder identidad.

En su versión varietal malbec,  se presenta con un color muy atractivo con matiz violáceo, típicos de esta variedad joven. Los aromas a frutas rojas y maduras son los que predominan, acompañadas por un toque floral a violetas que caracterizan al malbec de esta región. Además, por las características de nuestro suelo, algunas notas minerales y frescas terminan de darle más juventud y vivacidad a este vino. Hablar de malbec, es hablar de entrada en boca dulce con taninos redondos, con una estructura media, gran frescura y elegancia. Todas estas cualidades terminan otorgándonos un vino elegante, equilibrado, que puede ser acompañado con cualquier tipo de comida.

Desde la Patagonia, La Bodega Humberto Canale, presentó al cumplir sus primeros 100 años presentó el Humberto Canale Centenium. Según sus propios hacedores un magnífico blend con nuestras mejores uvas  merlot, malbec y cabernet franc, en homenaje al fundador y pionero en Patagonia: el Ingeniero Humberto Canale.

El origen del vino son los viñedos propios de la bodega en General Roca, Alto Valle de Río Negro, Patagonia. Si bien el proyecto de hacer un vino de alta gama comenzó en 2004,para conmemorar el centenario, luego de realizado el blend, se embotelló en setiembre de 2006 en una botella Magnum, importada de Italia y escogido especialmente para este producto, el cual se mantuvo en estiba hasta mayo de 2009 a temperatura y humedad controlada.

De esta manera, la vitivinicultura, y sobre todo aquellas bodegas familiares siempre recordaron y recuerdan a aquellos que fueron claves en la actualidad que hoy ostentan. Desde Guarda 14 brindamos no solo por eso padres vinculados al mundo del vino sino por todos los padres e hijos que levantarán una copa para celebrar esa relación única, irrepetible, verdadera y eterna.

 

Para los hijos

Hay dos expresiones muy singulares y a la vez significativas en donde los padres ponen toda su sabiduría en vinos que recuerdan a sus hijos.

Tal es el caso de Sinfín Guarda de Familia es un corte selección de cinco varietales (malbec bonarda, syrah, petir verdot y cabernet franc), inspirado en el valor de la unión y diversidad de cada uno de los cinco hijos de la familia de Carlos Caselles: Juan Carlos, Daniel, Mariela, Valeria y Anabel. La esencia de este vino, criado 24 meses en barricas de roble francés, ensambla similitudes y diferencias, logrando una exquisita armonía en la unión de sus cepas, al igual que en la familia.

Por otra parte, desde Bodega Giménez Riili llega Giménez Riili Padres Dedicados, su cosecha 2012 es un homenaje a los hijos de la familia, de parte de Eduardo y Susana Giménez Riili. Fruto de la dedicación y el amor surge la elegancia en estos vinos que pasan hasta 22 meses en barricas de roble francés"
Este Cabernet Franc es un tinto que proviene de “Los Sauces”, en Valle de Uco. Es un vino con una crianza de 16 meses en roble francés de primer uso. El cuerpo del vino es medio, redondo con gran, intensidad aromática, taninos vibrantes y delicado retrogusto. Ideal para acompañar comida étnica o fusión, bruschetas y brochettes de carnes suaves.

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