El mejor sommelier de la Argentina y unos tips para comenzar a disfrutar del vino

Los consejos Martín Bruno, quien también resultó segundos en el reciente Concurso Mejor Sommelier de las Américas, Canadá 2018.

Sebastián Pérez Dacuña
colaborador Especial Guarda 14

En la actualidad,  por momentos, el vino se ha convertido en sinónimo de sofisticación y complejidad, cuando años atrás era un participe más de nuestra mesa de cada día. Con soda, agua, e incluso hielo, fue bebido por miles de argentinos durante décadas.

Con el tiempo, y con la llegada de nuevos conceptos apegados a la calidad, es que se fueron marcando algunos cánones que hoy parecen cotidianos y que de alguna manera crearon una brecha con aquel tipo de consumo de décadas pasadas.

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En las décadas de los 80 y 90, se produce un cambio rotundo en la vitivinicultura mundial tendiente a talantes cualitativos, tanto de terruños como de cepajes,  y en el caso local, con la llegada de nuevos inversores extranjeros, la apertura de nuevos mercados y la irrupción del malbec como la cepa líder de nuestro país.  A nivel mundial es que Argentina se sube a la tendencia de buscar en el vino algo distintivo y que se alejaba de aquellas formas más sencillas.

Este cambio de paradigma, marcado por momentos por los mismos prejuicios,  guió la tendencia, de aquellos que se debía hacer y aquello que no a la hora de probar un vino, sin reparar en mucho de los casos, en el mero disfrute del solo hecho de tomar un vino, fuere cual fuere su concepción, precio o resultado final.

Hoy, con la caída del consumo, todos los actores involucrados en el sector buscan las formas más tentadoras de acercar nuevos consumidores a través de propuestas innovadoras y atractivas, y sobre todo recalcando que tomar vino significa toda una experiencia de disfrute, tanto eventualmente como a diario.

Martín Bruno es el mejor sommelier de la Argentina 2017 y obtuvo el segundo puesto en el reciente Concurso Mejor Sommelier de las Américas, Canadá 2018. Nos brinda, de manera exclusiva, para Guarda 14,  algunos consejos para quienes están comenzando a desandar este fascinante mundo del vino.

 

1- Empezando a disfrutar del vino

Acercarse al vino no es difícil, pero a veces no se sabe por dónde empezar. “Para alguien que no conoce variedad,  estilos de vino y demás, lo mejor que puede hacer es acercarse a una vinoteca o a un restaurante o hablar con la persona que esté trabajando ahí que lo va a saber asesorar y guiar con algunas preguntas como: ¿prefiere vinos más suaves o más intensos, ligeros o pesados, etc.? Esa persona va a tratar de ayudarlo a encontrar un vino de su gusto. Y si probaste uno que te gusto y es malbec, por ejemplo, podes empezar a probar otros malbec diferentes.  Si te gusto un malbec suave con poca madera, en una segunda oportunidad se puede probar una bonarda suave con poca madera, y así se va tejiendo el conocimiento. Mientras más probemos más argumentos vamos a tener para decir porque nos gustó un vino por sobre otro”, asegura Martín Bruno.

 

2- ¿Qué huelo, que veo y que saboreo?

Pasos claves en la degustación de un vino son la vista, la nariz y la boca, con respecto a esto el mejor sommelier de la Argentina dice: “Cuando lo miramos, salvo raras excepciones, el vino tiene que estar limpio y brillante, de color atractivo y agradable, segundo el aroma tiene que ser limpio y agradable también, hay defectos  que podemos encontrar que son olores a humedad a encierro o cartón mojado  y por eso es fundamental oler el vino antes de tomarlo, para asegurarnos que no tenga esos defectos.

Luego hay que tratar de clasificar esos aromas, si van por el lado de las frutas, o de madera, aromas terrosos o especiados. Buscar las formas de describir ese vino, porque después vamos a tener que argumentar por qué nos gustó o no.

Asimismo, cuando llegamos a la boca, Bruno recomienda: “Hay que fijarse cuando uno prueba un vino si es seco o dulce, luego el nivel de acidez, hay vinos que son más ácidos y otros más planos. Muchas veces el consumidor le tiene miedo a la acidez pero en realidad es la  columna vertebral del vino y es lo que le da la frescura sobre todo.

Otra de las cosas más fáciles de interpretar para aquel que está empezando a catar, son los taninos. Estos son sólidos que están disueltos en el vino, parte de la piel o la semilla de la uva, que a veces en algunos vinos dan una sensación de aspereza. Hay vinos en donde los taninos tienen una textura importante y generalmente se sienten más presentes. Entonces es importante fijarse en el equilibrio que presenta un vino”.

 

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3- Diferenciar las variedades, un objetivo alcanzable

Para este ítem, el sommelier propone hacer un experimento fácil de concretar y que además supone un encuentro alrededor del vino. “Para el experimento de probar variedades que mejor que juntarse con amigos y que cada uno lleve una variedad diferente y probar un poco de cada una. Comparar vinos  a la vez es la mejor forma de darte cuenta la diferencia entre una variedad y otra”, propone Martín.

 

4- El precio y el disfrute no van de la mano

No necesariamente un vino se disfruta más por lo que sale, eso es una máxima que el consumidor debe entender. El subcampeón de los sommelier de América asegura: “Disfrutar de un vino depende de muchas cosas por ejemplo de la situación, quién te acompaña. No hace falta tomar vinos caros. Obviamente  que vamos a ser más exigentes con un vino caro que con uno barato, pero parta disfrutar de compartir un vino con alguien no hace falta gastar mucha plata. Si es una ocasión de festejo por ahí vamos a elegir una botella más cara que la que elegís todos los días para tomar en tú casa”.

 

5- ¿Para cuándo los espumantes?

El espumante es otra categoría de vinos, puede ser blanco rosado o tinto, seco o dulce, más ligero o más intenso, más simple o más complejo, igual que cualquier vino. No es solo para brindar  en navidad o año nuevo, puede ser un gran aperitivo para combinar con diferentes comidas porque es bastante versátil. Por ejemplo, un ojo de bife con papas lo vamos a acompañar con un tinto seguramente, pero si es verano y hace calor porque no animarse a un espumante tinto que puede ir muy bien con ese plato también”.

 

6- Micro-vinificación, mineralidad, zonas, aterciopelado… ¿cuánto puede confundirnos tantos términos?

En los últimos años han aparecido nuevos términos muy válidos para explicar cómo se produce el vino, de donde provienen y como manifestar sus características. Pero, ¿resulta una barrera para el consumidor entender todo esto? “Cuando yo empecé a trabar con vinos en Argentina se hablaba de Mendoza, San Juan, Salta y un poco de Patagonia,  y hoy podemos hablar hasta de zonas muy pequeñas dentro del Valle de Uco que se diferencian. El consumidor creo que es el que demanda y quiere saber más. Pero, por otra parte,  también el consumidor puede guiarse por cosas más fáciles cuando está empezando a beber vinos. De todos modos, tarde o temprano va a empezar a interesarle esos datos, porque un malbec de Gualtallary, que  tiene ese punto de frescura no es igual a uno de  Lujan de Cuyo,  que es más corpulento con frutas más maduras, y que son diferencias lógicas que se dan por el lugar donde se da la uva”, explica el profesional.

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Un logro celeste y blanco 

Martín Bruno logró el segundo puesto del ASI & APAS Concurso Mejor Sommelier de las Américas realizado en la ciudad de Montreal, Canadá que tuvo la presencia de 20 competidores de 10 países del continente, incluyendo el poderoso equipo canadiense.

Además del histórico logro de Bruno, la otra representante de la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS), Valeria Gamper terminó cuarta, y consolidó de esta forma el liderazgo de Canadá y Argentina en la sommellerie continental.

Según los especialistas y el jurado internacional, la final entre Bruno y los sommeliers canadienses Pier-Alexis Soulière y Carl Villeneuve Lepage pasará a la historia por los elevados puntajes, mientras que la performance del representante argentino en la prueba de servicio fue considerada memorable.

Martín Bruno en plena competencia

Luego de cuatro días de competencia en los que 20 sommeliers de diez países del continente americano pusieron a prueba todo lo que saben sobre bebidas, servicioy conocimiento general del sector, los representantes de la AAS volvieron a demostrar la excelencia de la profesión en Argentina.

 El concurso, que se viene realizando sin interrupciones cada tres años desde 2009, está organizado por la Association de la Sommellerie Internationale (ASI), la Alianza Panamericana de Sommeliers (APAS) y la asociación del país anfitrión, la Canadian Association of Professional Sommeliers (CAPS). Los países miembros de APAS tienen el derecho de designar dos candidatos para representar a su país en el concurso mediante una selección previa que se enmarca en un concurso local. En Argentina, Martín Bruno y Valeria Gamper lograron esas plazas al obtener el primer y segundo puesto del Concurso Mejor Sommelier de Argentina celebrado en octubre del 2017.

 

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